Josep Maria Brugués: “Si después de una entrevista de trabajo te dicen que no, pregúntales el porqué”

Josep M. Brugues 2Esta es una de esas entrevistas que hay que leer con lápiz en mano, con la mente despierta y la esperanza renovada. Más allá del personaje, está la persona. El profesional. El hombre. El ser humano. El que cree que nunca está de más ayudar y compartir. Transmitir. Guiar. Confesar. Josep Maria Brugués no precisa de protocolos para acercarse a la gente. Es más, te abre las puertas de par en par y te escucha con pasión. Oasis en un desierto.

Coincidí con él en un curso del Col·legi de Periodistes de Catalunya: “Elaboración de un Plan de Comunicación”. Y no era un alumno, era el profesor. Su cometido era presentarnos una vía profesional -la de la comunicación corporativa- a la que, a día de hoy, muchos profesionales de la comunicación pueden acceder. Porque la cuestión es que hay trabajo o, por lo menos, lo hay en este ámbito: el de las empresas. Cierto es que obliga al periodista a hacer un cambio de chip, a plantearse un modo diferente de generar ingresos, a gestionar otro tipo de información y a buscar otro tipo de objetivos.

Sea como fuere, muchos de los periodistas que se han quedado sin trabajo tienen un camino que explorar, y quiero explicároslo de la mano de Josep Maria. Un periodista de formación que conoció el mundo de la comunicación empresarial en los Estados Unidos, y al que, desde entonces, le ha dedicado casi 30 años de su vida.

Actualmente, es el Director de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Facultad de Comunicación de Blanquerna-Universitat Ramon Llull. Pero su currículum es muchísimo más extenso. Demasiado como para detallarlo aquí, pero que deja de sorprenderte cuando entiendes que el futuro de los periodistas pasa por aceptar que el contrato único ya no existe. Que, a partir de ahora, trabajaremos en muchos sitios a la vez. Nos guste o no.

Y el éxito del protagonista de esta entrevista se fundamenta también en el desempleo. Él sabe lo que es quedarse en el paro. Y dos veces. La primera, cuando tenía 30 años. La última, en 2006. Y salió adelante. Él, mejor que nadie, sabe cómo hacerlo. Tomemos nota.

¿Qué hacer cuando te quedas sin trabajo?

Se empieza por decirlo abiertamente para que llegue a oídos de todo tu entorno. Y eso es algo que aprendí la primera vez que me quedé en paro. Un alto directivo de aquella empresa me dijo: el 90% de posibilidades de que vuelvas a trabajar dependerá de los contactos que tengas y un 10%, del currículum.

¿Te asustaste?

Sí, y me sentí un inútil. Además, el sueldo que cobraba antes de quedarme en el paro por segunda vez nunca más lo volví a tener. Ahí entendí que una de las claves para salir adelante es trabajar para más de un cliente, no quedarse sentado y ser positivo.

¡Mi lema! ¡Ser positivo! Pero ya te digo que hay días que me canso de querer serlo…

Pues no dejes de hacerlo. Un porcentaje muy alto de los empresarios que se encargan de las entrevistas de trabajo buscan desesperadamente una actitud como la tuya. Es muy poco habitual, y la gente no se da cuenta de lo importante que es.

¡Qué fácil!, te dirán algunos…

Lo sé. Pero cuando digo que tenemos que tener una energía positiva, me refiero a cosas  tan sencillas como dar la gracias, ser amable… Y en la búsqueda de trabajo esa actitud es esencial. A mí me ha funcionado.

“El concepto de periodista da miedo a los directivos”

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Josep Maria impartiendo el curso “Elaboración de un Plan de Comunicación” en el Col·legi de Periodistes de Catalunya (junio 2013)

Sí, porque es un concepto mucho más amplio. En mi caso, yo me formé como periodista, pero el día que descubrí el mundo de la comunicación corporativa, ese “lado oscuro” del que habla mucha gente -aunque ya no tengo muy claro cuál es el más oscuro de los dos-, me di cuenta de que, al fin y al cabo, también consistía en informar. Y los profesionales que pueden ejercer ese trabajo -además de ayudar al directivo a comunicarse con sus propios empleados (comunicación interna)- somos los periodistas. Todo ello lo descubrí durante mi estancia en Estados Unidos y me quedé fascinado.

“Este periodo de crisis puede ser un proceso de reflexión y refundación del periodismo”

De todas formas, siempre aconsejas que quien quiera dedicarse al mundo de la comunicación empresarial no debe presentarse jamás como periodista…

Exacto. Comunicador es la palabra. ¿Por qué? Bueno, a día de hoy el concepto de periodista da miedo a los directivos, porque lo relacionan con alguien independiente, muy individualista, que no espera ni un minuto en revelar la información que le llega, crítica, criticona…

¿Qué tiene de malo?

A sus ojos somos aquellos que siempre destacaremos más la parte negativa de la información que la positiva. Por eso, es importante presentarse ante el directivo de la empresa como un comunicador -aunque al final, cuando trabajas para ellos, acabas realizando funciones de periodista-. Les da más confianza y en parte lo entiendo, porque la situación de los medios de comunicación a día de hoy no ayuda a nuestra imagen.

No ayuda si queremos trabajar en el ámbito de la comunicación empresarial, pero esa mala imagen de la que hablas (crítico, individualista, ansioso de publicar información…) es condición sine qua non para ser un buen periodista, ¿no?

Por supuesto, y defiendo el periodismo como elemento esencial de la democracia. Eso sí, no vamos a analizar cómo veo esa democracia. A día de hoy, los vínculos de algunos medios de comunicación con los poderes políticos y económicos son tan difusos que no acabo de ver la frontera.

La vieja crisis del periodismo…

Exacto.

Aun así, también están surgiendo profesionales de la comunicación con muchas ganas de romper esos vínculos de los que tú hablas.

Por supuesto, y yo estoy convencido de que este periodo de crisis puede ser un proceso de reflexión y refundación del periodismo. A día de hoy, existen muchísimas vías de comunicación que permitirán que el control de la información no lo ejerzan tan sólo los grandes medios. Y justamente eso permitirá al periodista hacer bien su trabajo: preguntar lo que debe y recordar al poder político que, después de las elecciones, las promesas se tienen que cumplir.

Tras el accidente de Stampida, “conseguimos que el 90% de los encuestados considerasen que habíamos hecho bien las cosas”

Y dentro de esas nuevas vías de las que hablas -aunque alejadas de la figura periodística crítica-, está a la que tú te dedicas. Cuéntanos un poco en qué consiste.

Se trata de llegar a una empresa, analizarla, y ayudarla a difundir su actividad fuera y dentro de ella. Y esto último es muy importante porque ayudará a que los trabajadores de esa empresa se sientan más parte de ella. Si eso se consigue, estaremos hablando de trabajadores felices que hablarán de su empresa cuando están fuera. Por tanto, ganas en transparencia.

Todo ello a través de lo que se conoce como un Plan de Comunicación.

Sí. Es la herramienta más importante para el comunicador, porque es la hoja de ruta que la empresa deberá seguir a través de un calendario. La idea es que, a través de una serie de acciones, transmitas la información interna hacia afuera, e insisto: el público no son sólo los clientes, también lo son los trabajadores. ¿Y por qué un Plan de Comunicación? Porque contiene muchas de las herramientas con las que los periodistas estamos acostumbrados a trabajar: notas de prensa, ruedas de prensa, entrevistas… Y es tal el volumen de información con el que te encuentras en algunas empresas, y tantos canales de comunicación, que un buen plan de comunicación te ayuda a discernir qué acciones debes seguir, durante cuánto tiempo y para qué.

Con tu trabajo la empresa gana en beneficios.

Sí, pero también le podemos ayudar a mejorar su imagen.

Stampida. Foto extraída de port-aventura.pa-community.com
Stampida. Foto extraída de port-aventura.pa-community.com

De hecho, tú te enfrentaste a una verdadera crisis de imagen: fuiste el portavoz de Port Aventura cuando falleció un hombre en la atracción de Stampida.

En aquella ocasión pusimos en práctica lo que se conoce como el plan de comunicación de crisis. Un plan de acción que ya tienes creado previamente y que, incluso, te permite encontrar soluciones durante su creación. Pero además, hay que saber comunicar. Es decir, ser una empresa responsable que, si tiene que enfrentarse a un problema interno grave, sepa cómo comunicarlo y a quién. En el accidente de Stampida recogimos toda la información que fue necesaria e hicimos un comunicado oficial que fue enviado a los medios de comunicación y al personal interno de la empresa. ¿Con eso qué consigues? Transparencia.

Tengo entendido que vuestro plan de comunicación fue considerado un éxito.

Sí. Conseguimos rapidez y que el 90% de los encuestados -usuarios del parque- considerasen que habíamos hecho bien las cosas.

Es decir, que lo sucedido no se consideró una negligencia.

Exacto. Y vuelvo un poco al inicio de nuestra conversación: la función de un periodista es esencial en la comunicación de una empresa porque sabe lo importante que es dar la cara. En lo bueno y en lo malo.

¿Tu trabajo lo puede hacer cualquier periodista o es necesaria una formación complementaria?

Hace falta una formación complementaria. Algunas de las herramientas que utilizamos en la comunicación corporativa vienen del mundo del márketing.

“Al final, se trata de sentido común, pero lo que ocurre es que el menos común de todos los sentidos”

Ok. Imagínate que soy periodista y he estudiado un máster especializado en márketing. ¿Cuál es el siguiente paso?

Tal y como está el panorama y teniendo en cuenta que estás tu sola, empezaría por algo pequeño. Por ejemplo, búscate una pequeña-mediana empresa y ofrécele tus servicios de comunicación. Pero antes de eso, investiga a esa empresa, analízala y comprueba si tiene un departamento de comunicación. Si no lo tuviese, observa su web, qué están haciendo, qué presencia tiene en Google y en prensa… Es decir, comprueba el modo en que esa empresa se comunica con el exterior.

Para poder ofrecerle vías de mejora…

Exacto. Una vez localices el punto donde crees que puedes ayudarlos a mejorar, busca a la persona adecuada a la que comunicárselo. En muchos casos se tratará de un alto directivo de la empresa -incluso el dueño-, o del director de recursos humanos o de márketing. Y muy importante: plantéales un único punto en el que mejorar, porque si se trata de una empresa sin conocimientos de comunicación podríamos asustarlos. Un plan de comunicación pequeño con una acción concreta.

¿Un ejemplo?

Pues mejorar la imagen de esa empresa en la redes sociales (Community Manager) o plantearles la creación de una revista interna con acceso online. También podrías ofrecerles ayuda en la redacción de las notas de prensa, mejorar el contenido web…

“Al final, lo más importante es la vocación”

¿Y las empresas realmente están receptivas a esas propuestas?

Cuesta por desconocimiento. Por eso, es muy importante que la primera acción que les plantees tenga una respuesta rápida. Y en muchos casos se trata de redactar notas de prensa, algo que los periodistas sabemos hacer muy bien. En el momento en que enviamos esas notas a medios especializados en el sector de esa empresa -que nunca habían recibido información de ella-, se produce una respuesta rápida. Y el empresario alucina. Se sienten muy agradecidos. Al final, se trata de sentido común, pero lo que ocurre es que el menos común de todos los sentidos.

Veo que te apasiona lo que haces. ¿Qué tiene de atractivo este trabajo?

Conoces a mucha gente y eso me encanta. Por otro lado, lo que me apasiona es comunicar e informar, y en este ámbito hacemos eso. Al final, lo más importante es la vocación, y más en un momento tan lleno de desánimo como el que estamos viviendo. El empresario cuando ve esa motivación y convencimiento no sabe decir que no. Lo valoran.

Ya, pero como idealista -¿ingenua?- que soy, no puedo evitar ver cierta frialdad en este trabajo. Te conviertes en la mano derecha de los empresarios, quienes buscan única y exclusivamente el beneficio económico. El periodista es otra cosa creo…

El periodista de un medio de comunicación también tiene empresarios por encima de él, y que te echarán si no cumples unos objetivos. Por lo tanto, esa visión del periodista que pertenece al lado “oscuro” -yo, por ejemplo- ya no me lo creo. Y es un poco lo que te decía al principio: la mezcla del periodista de los medios con determinados poderes tiene que acabar. En mi caso, también me han dicho alguna vez que en mi trabajo tan sólo comunicamos los puntos positivos de la empresa. Y no es cierto.

(silencio)

Yo les devolvería la pregunta: ¿el periodista de un determinado medio de comunicación publica información sobre su propia empresa cuando las cosas no van bien?

“A veces, te ves obligado a aceptar determinadas decisiones empresariales que no te convencen”

Y oye: ¿el sueldo que ganas es atractivo?

En comparación a lo que gana un periodista de un medio (o freelance) la respuesta es un sí. Y hace unos años, antes de la llegada de la crisis, te diría que muchísimo más atractivo…

¿Y es un sector estable, laboralmente hablando?

Sí, aunque a los periodistas -al principio- puede costarnos un poco el adaptarnos a la no inmediatez. En ocasiones, no estarás ofreciendo información al exterior, sino que estarás trabajando poco a poco la comunicación interna de aquella empresa.

No hay duda: la comunicación corporativa puede ser una muy buena opción profesional para aquellos periodistas que se han quedado en paro…

Absolutamente. Incluso te diría que es factible que te dediques al mundo de la empresa un tiempo y que, en un determinado momento, decidas volver a la figura del periodista. Más te diré: conozco casos de profesionales que trabajan en ambos lados y que les está funcionando muy bien.

¿Alguna desventaja de esta profesión?

(silencio…) Buf… No sé…

¡Hombre! Alguna habrá, ¿no?

Bueno, sí. Se trata de un trabajo donde te focalizas única y exclusivamente en esa empresa y pierdes un poco la noción general que tiene el periodista. O que a veces te ves obligado a aceptar determinadas decisiones empresariales que no te convencen, y que posteriormente tienes que descubrir cómo comunicar.

¿Decisiones contrarias a tu escala de valores?

Puede pasar, pero aquí cada uno tiene que tomar sus propias decisiones. ¿Sigo con esa empresa o me voy? Yo he dimitido alguna vez…

Me alegra oírlo…

Sí,sí. ¡Pero no me preguntes el nombre de la empresa porque no te lo diré!

No te haré esa faena…

¡Jajajaja!

“No hay espíritu crítico”

¿Qué se aprende al estar tan cerca de las empresas?

Conoces el valor de la negociación, de la estrategia… Y te das cuenta de que ese mundo empresarial no es tan negativo como nos imaginábamos.

Pero a ti, ¿qué te ha dado ese mundo?

Capacidad de análisis y de consecución de objetivos.

Y en un momento tan complicado como el que vivimos, en el que se supone que los periodistas están para oxigenar la democracia, ¿no te sabe mal dedicar tu tiempo al mundo de la empresa? ¿Crees que te permite contribuir en la mejora de la sociedad?

Sí. Cuando trabajo en esta Facultad (Blanquerna-Universitat Ramon Llull) intento que ofrezcamos algo a la sociedad, como por ejemplo ceder locales a asociaciones que no tienen donde reunirse. El mensaje es ser más abierto y comunicarnos con los medios de comunicación. Que después lo publiquen o no es otra cosa. ¿Qué debería hacer el periodista que está en el otro lado? Intentar sacar la máxima información de esa empresa y no publicar literalmente lo que les dices.

Es decir… Que transcriben literalmente vuestras notas de prensa, ¿no?

Sí. No hay espíritu crítico. Y en muchas ocasiones es debido a que la persona con años y experiencia ha desaparecido del medio de comunicación, y es el sector más joven el que se encarga de ese trabajo.

Bueno, pero en la universidad ya nos enseñan que un principio básico es el de contrastar la información…

Ya… Pero mi percepción es que, hoy en día, primero se busca un trabajo y después, la profesionalidad.

Al final, tu empresa sale ganando…

Sí y no. Pero también tengo muy claro que la que realmente sale perdiendo es la sociedad, la democracia. Me preocupa porque es una cadena: si el periodista no busca contrastar la información y plantearme preguntas complicadas, mi empresa y yo -como comunicador- ¡nos relajamos!

¿Los periodistas tenemos lo que nos merecemos?

No lo sé, pero espero que esta crisis sea un momento de reflexión y de renovación. Pero renovación de ese espíritu crítico.

¿Tú por qué decidiste estudiar Periodismo?

Yo de pequeño tuve muy claro que mi destino iba a ser el periodismo o la enseñanza. La cuestión era estar con gente y comunicar. Finalmente, fue mi abuelo quien influyó en mi decisión. De joven, él emigró a los Estados Unidos y montó la primera revista de cine en español en Los Ángeles. Se llama Gráfica, y cuando tenía 10 años tuve la oportunidad de conocer a la familia que tenía allí. ¡Y claro! Con un abuelo que me presentaba a actores famosos de la época, que me llevaba a los Universal Studios, que se encargaba de informar a la colonia hispana que había allí para que se integraran mejor en la sociedad norteamericana…

Deseaba ayudar…

Exacto. Yo también quería ayudar informando. Por eso estudié Periodismo.

¡Pues venga! ¡Ayúdame a mí! ¿Qué hago para ampliar mis posibilidades de encontrar nuevamente un trabajo (teniendo en cuenta que no quiero trabajar en la comunicación corporativa)?

Olvidarte de los contratos, y ser autónoma.

Ok. ¿Cómo me genero clientes?

Analiza un ránking de 10 medios en los que te gustaría trabajar, y busca en cada uno de ellos quién es la persona clave en tomar decisiones en aquella empresa. Después, analiza sus contenidos (auditoria de comunicación) e investiga qué podrías ofrecerles. Eso sí, no te olvides de que haya un valor de diferenciación con respecto a lo que ya puedan tener.

¿Y qué hago? ¿Envío el CV?

Mejor intenta concertar una visita con la persona adecuada -que habrás buscado previamente- y pídele 10 minutos -no más- para explicarle tu idea. Aprovecha y adjúntale tu CV, pero sobre todo déjale muy claro tu objetivo, aquello que quieres ofrecerle. Ni se te ocurra ir sin nada. Son personas con agendas muy complicadas y con poco tiempo. Descubre tus puntos fuertes y tus puntos débiles. Prepárate bien esa cita.

¿Y si me dicen que no después de la cita…?

Si les has generado un impacto positivo, ten por seguro que podría pasar que ellos te recomienden a otras personas. Paciencia. Pero te aconsejo algo: pregúntales por qué es un NO. ¡Es una gran oportunidad para saber dónde debes mejorar!

El currículum. Consejos para que sea realmente profesional.

dimpel
Clickad sobre la foto. Os llevará a mi perfil de Linkedin para que veáis cómo lo he diseñado según las indicaciones de Josep Maria. Importante el momento “extracto”: son esas 4-5 líneas de las que habla Brugués.

Primero: que lo que pongamos sea cierto. Si nuestro nivel de inglés no es tan alto como querríamos, podemos plantearle a la persona que nos está entrevistando el compromiso de que, si nos contratan, perfeccionaremos nuestro nivel en una academia desde el primer día. Eso sí: hacedlo. No engañéis.

¿Qué más?

En tu fotografía tiene que verse una sonrisa. Pero no solo en el CV, también en todas tus redes sociales que utilices para buscar trabajo, como por ejemplo en Linkedin.

En el apartado de la información personal nunca pongas tu dirección de residencia, porque puede ser motivo de descarte en la preselección previa a la entrevista. ¡El empresario no sabe si tú a lo mejor estás dispuesto a desplazarte!

Después, tiene que aparecer tu formación primero y luego tu experiencia profesional. Y siempre en orden descendiente: del más actual al más antiguo.

¿Hobbies?

No hace falta. Ahora bien, si te encanta la vela y quieres trabajar en una empresa especializada en ello… ¡ponlo, por supuesto! ¡Sé astuto!

Hay que personalizar el CV según a la empresa a la que lo envíes…

Siempre. Y sé breve. ¡Ah! Y pon una pequeña descripción sobre tus aspiraciones profesionales y competencias que puedan ser de interés para esa empresa. 4 o 5 líneas después de la información personal y antes del apartado de formación.

Y, por favor, cuidad vuestra actitud. Energía y positivismo durante el proceso de búsqueda laboral y, sobre todo, durante la entrevista.

Y con objetivos claros…

Siempre.

Dímpel Soto

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One thought on “Josep Maria Brugués: “Si después de una entrevista de trabajo te dicen que no, pregúntales el porqué”

  1. trabajar para el enemigo, es nuestra aspiración. esta era la letra de una vieja canción de Siniestro Total… pues bien, la profecía se cumple. claro que… ¿dónde están los amigos?
    como sabes, no veo nada mal la salida ‘empresarial’, es simplemente otra forma de hacer lo mismo. ahora, las modalidades contractuales… uf. pero bueno.
    una entrevista muy enriquecedora, como lo fue el curso.
    felicidades, dímpel.

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